Edición: 2017

 Presentación.

 

Por la abogacía y el idioma Alfonso Cravioto une, en el vértice del centenario de la Constitución de Querétaro, a dos instituciones de diferente naturaleza y objetivo: el Poder Judicial del estado de Hidalgo, responsable de impartir justicia; y la Academia Mexicana de la Lengua, encargada del estudio del idioma hablado y escrito por la gran mayoría de la población nacional.

 

Pero hay algo más, quizá de superior importancia: Cravioto constituyente del 17, simboliza el ánimo revolucionario desde la convicción del cambio sentido para todo el país.

Ese simbolismo campanea hoy en la impartición de justicia: cambio. Alienta la conjunción entre lenguaje y justicia al que obliga un nuevo modelo procesal penal donde la oralidad es columna vertebral, y pronto se extenderá a la justicia laboral, precisamente en cuyos preceptos constitucionales el jurista y académico dejó su impronta.

 

Cravioto es, cien años después de su relevante presencia en el Congreso de Querétaro, vínculo entre academia y judicatura. Aquí le rendimos homenaje.