SEGURIDAD Y SALUD EN EL MINISTERIO PÚBLICO

28 de abril de 2021 - La Jornada Hidalgo

A mi querido maestro

Néstor de Buen, en el V aniversario

de su ausencia física.

Con el llamado a anticiparse a las crisis, prepararse y responder, invertir  en sistemas resilientes de seguridad y salud en el trabajo, la Organización de las Naciones Unidas conmemora hoy el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

La fecha es parte de la estrategia global de la Organización Internacional del Trabajo, OIT. Se  considera  herramienta importante para sensibilizar sobre el trabajo seguro, saludable y la necesidad de dar mayor peso político a las condiciones en el trabajo.

Este Día Mundial promueve la prevención de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales en el mundo; busca sensibilizar la atención internacional sobre la magnitud del problema y promover una cultura de la seguridad y la salud para reducir el número de accidentes, lesiones y muertes en el trabajo.

En medio de la pandemia COVID-19, este año la reflexión parte de las profundas repercusiones de la crisis en el planeta, particularmente por su impacto en el ambiente laboral, desde los riesgos de contagio en los centros de trabajo y hasta los relacionados –señala la ONU – con la seguridad y salud en el trabajo, consecuencia de las medidas para contener al virus.

Respecto de las nuevas modalidades de trabajo, la ONU señala que las opciones como el teletrabajo y el trabajo en casa, son oportunidades con riesgos de orden psicosociales y de violencia.

Los riesgos emergentes que la ONU visibiliza, provocados por la innovación técnica y el cambio social u organizativo, incluyen a las nuevas tecnologías y procesos de producción, la nanotecnología por ejemplo y,  mayores cargas e intensificación del trabajo generadas por los recortes de plantilla, malas condiciones asociadas con la migración laboral y el trabajo informal. Pueden reconocerse a través de la información científica, como los riesgos ergonómicos en los trastornos del sistema osteomuscular, y ser influenciados por los cambios en la importancia de los efectos de factores psicosociales,  el estrés relacionado con el trabajo por ejemplo.

Al interior de la institución del Ministerio Público, surgen por su dinámica laboral situaciones cotidianas que parecieran no existir al momento de diagnosticarlo. Comparada con otros aspectos, la política laboral poco se ha discutido aunque sea determinante para el comportamiento, la eficacia, la eficiencia y el devenir del Ministerio Público y por lo general está basada en “la confianza”, término muy utilizado en la jerga de las contrataciones de la administración pública y que define un tipo de contratación diversa a  la “de base” o de carrera.

Uno de los fenómenos presentes en el desempeño del Ministerio Público es el riesgo. Su trabajo no se puede comparar con el de otras áreas de la administración pública o incluso privada, pues dada la naturaleza de las tareas que las y los agentes realizan existe un riesgo mayor, desde amenazas externas y hasta corrupción en todas sus formas.

Para agentes del Ministerio Público, de los servicios periciales y la policía investigadora, el cumplimiento de las obligaciones laborales presenta riesgos sensibles que la presencia de la pandemia visibilizó contundente y rápidamente. El trabajo en centros hospitalarios, o lugares públicos donde se ubica un hallazgo o un hecho delictivo y debe intervenir, o incluso lugares de alta contaminación o con agentes patógenos, químicos o industriales, o en las agencias del propio Ministerio Público, poco o nada preparadas para la contingencia sanitaria, urgió a tomar decisiones poco usuales en  el desempeño de actividades así como el confinamiento para sectores de alto riesgo. Ha sido una situación que requirió soluciones legales y operativas emergentes.

En este sentido, no podemos establecer para las y los agentes del Ministerio Público, las y los peritos y, las y los agentes de la Policía Ministerial, las mismas condiciones laborales de igual forma que para otras servidoras y servidores públicos cuya labor no está sujeta a presiones externas, amenazas o intereses particulares muchas veces encontrados,  ni en una pluralidad de escenarios como es donde se desarrollan las actividades de procuración de justicia.

De ahí la importancia de trabajar en una política que resuelva las condiciones laborales propias del Ministerio Público, incluida la prevención de sus riesgos y una planeación de sus necesidades considerando las audiencias judiciales, actividades y tiempos que debe cubrir por la naturaleza de sus funciones. Este Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo es oportuno para recordarlo.